15 noviembre 2013

Oliendo a Keroseno (un día en el TLP 2013-5)


El pasado 2 de octubre pude disfrutar de la segunda jornada de spotting realizada por el Tactical Leadership Programme (TLP) durante el ejercicio 2013-5 en la Base Aérea de Albacete-Los Llanos.

¿Qué es el TLP? Pues una organización formada por 10 países OTAN (Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Países Bajos, Reino Unido, Italia, España y EEUU) que bajo un MOU (Memorandum of Understanding) trata de incrementar la efectividad de las fuerzas aéreas aliadas a través del desarrollo de distintos cursos (académicos y de vuelo).

En nuestro caso, el spotting day de este año, celebrado durante el curso de vuelo 2013-5, pudimos fotografíar los aviones que iban a participar en el entrenamiento de una misión de "personal recovery". En el 2013-5 participaban, además de varios países miembros del TLP, algunos invitados: Polonia, Suiza y Turquía.

Yo ya pude asistir al Spotter's day que se organizó en el TLP 2011-1 (en febrero aquella vez). La mayor diferencia entre aquel (el primero) y éste fue una: la cantidad de spotters que acudimos. Y ello fue posible gracias a la excelente organización llevada a cabo por el personal del TLP y el magnífico apoyo prestado por todo el personal de la Base Aérea de Los Llanos (mención especial a la Policía Aérea que nos acompañó pacientemente durante toda la jornada). Personalizando, dar las gracias al Teniente Coronel Bueno Caballero como responsable de la organización del spotter's day (no me quiero imaginar la de horas e hilos que ha tenido que mover para organizar la jornada) y al Coronel Vallas, TLP Commandant desde julio de 2012, como máximo responsable del programa TLP.

Nada más llegar a la puerta de la base aérea, ya estaban dispuestas unas filas con mesas en las que se encontraban nuestras acreditaciones, perfectamente organizadas según el número que nos habían enviado por e-mail en el proceso de inscripción. Junto a la acreditación nos dieron tres vales: para la comida de confraternización, para una bebida y para el regalo que nos darían posteriormente.


Una vez dentro de la base unos autobuses nos llevaron hasta el hangar del TLP en el que, perfectamente dispuestas, nos esperaban unas sillas donde descansar mientras nos dieran la charla de bienvenida por parte del Tte. Cor. Bueno Caballero, del Cor. Vallas así como el briefing de seguridad del responsable de seguridad de la base (Policía Aérea) y del responsable de seguridad del programa. Todo esto mientras que en el fondo del hangar, el personal de las distintas unidades aéreas preparaban la misión que se iba a llevar a cabo.
Tras las charlas, y ya ansiosos por salir a fotografiar aviones, pudimos tomar una bebida en la cafetería de la base mientras los viciosos comprábamos merchandising de las distintas unidades (no sé qué voy a hacer con tanto llavero "Remove before flight" y tanto parche de unidades).

Enseguida pudimos salir a la plataforma a empezar a hacer a lo que habíamos venido. Fotografías. Allí se encontraban todos los aviones participantes en el TLP 2013-5 que pudimos fotografiar con detenimiento durante más de 45 minutos. F-16 polacos y turcos, F-18 españoles y suizos, Eurofighter italianos (los españoles estaban en los hangares de alerta temprana de la base), Mirage 2000 franceses, un Hawker británico y como regalo, una de las abuelas recientemente retiradas del EdA (Mirage F-1).










Posteriormente, vuelta al autobús para ir a la cantina para la comida de confraternización. 200 locos por los aviones comiendo una paella y charlando de fotos y aviones. Allí nos dieron el obsequio una camiseta la mar de chula con las escarapelas de todos los miembros y la silueta del avión representativo de los mismos. Hablo de esta camiseta como obsequio, pero también volvimos con el chaleco azul con bandas reflectantes y el logo del TLP que portamos durante toda la jornada y utilizamos durante los despegues y aterrizajes los tapones para los oídos (he de decir que yo no, yo quería oír todo el rugir de los motores).

Se estaba acercando el momento cumbre: el traslado a la zona de vuelo (a escasos metros de la pista de aterrizaje) para presenciar los despegues y aterrizajes. De nuevo vuelta a los autocares y camino a la zona de vuelo. Una vez allí, momentos de "tensión" viendo cómo el viento cambiaba de orientación y hacíamos nuestras cábalas de cuál sería la configuración de despegues. Al final, acerté y, con la experiencia del 2012) intenté situarme en la zona en la que pensaba que mejor fotografiaría a los aviones (un poco después del punto de rotación).






 Cantidad de despegues después, un tiempo para descansar mientras esperábamos que acabaran el ejercicio de personal recovery y nos deleitaran con los aterrizajes (todos tras llegar en formación y hacer una rotura justo sobre nuestras cabezas).

Una vez concluidos los aterrizajes, de nuevo vuelta a los autocares esta vez con dirección a la puerta de la base donde se daría por concluida esta maravillosa jornada. A coger el coche y realizar el viaje de vuelta a Madrid con una sonrisa de oreja a oreja por el día vivido.

Por último, de nuevo mostrar el agradecimiento a: Personal del TLP (civil y militar) por pensar en los spotters y organizar estas jornadas y tener que aguantarnos mientras curran. Personal de las unidades aéreas involucradas por su amabilidad. Personal de la Base Aérea de Los Llanos por aguantar a 200 locos aerotrastornados durante un día. A la Policía Aérea, al personal civil de cafetería y cantina. Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire por autorizar estas jornadas (no he encontrado una dirección de e-mail apropiada en la web del EdA para realizar este agradecimiento personalizado). Los otros 199 locos spotters que se portaron perfectamente.

¡Esperemos que el año que viene más y mejor!

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