03 julio 2012

La Aventura del Espacio

Ayer tras mucho tiempo desde la inauguración, y gracias a la prórroga en la exposición, me acerqué y pude visitar "La Aventura del Espacio", la exposición que la NASA ha traído a Madrid.
Réplica del Lunar Roving Vehicle

Tanto la temática como la promoción de la misma exposición auguraba diversión garantizada: la historia de la exploración espacial, más de 300 objetos originales, 2500 m2 de exposición, réplicas a tamaño real del morro de un transbordador espacial (Atlantis), de un Lunar Roving Vehicle (vehículo de exploración lunar utilizado en las misiones Apollo), del módulo lunar del Apollo, etc.
Réplica del módulo de control del Apollo

Así que las expectativas estaban puestas en un lugar bien alto. Y como bien sabemos, la gestión de expectativas es clave en la percepción de un éxito o un fracaso. Y en este caso ocurre lo mismo.
Maquetas de los distintos cohetes de espaciales de la Nasa

La entrada a la exposición, a través de una recreación de la pasarela que recorren los astronautas antes de entrar en el cohete prometía (sólo faltaba un poco de vapor artificial alrededor para creerte un Neil Armstrong cualquiera), pero una vez dentro...
Maqueta de un Space Shuttle

Bueno, una vez dentro, la primera sensación agridulce era seguir la audioguía. Realmente las audioguías estaban curradas. Ipods Touch con cada una de las secciones de la exposición y dentro de ellas, numeradas para poder escuchar el orden en el que ves la exposición. Numeración que era bien complicado de seguir dentro de las salas. En desorden (no seguía una secuencia lógica, ni de orden de marcha, ni nada por el estilo), además que algunos números eran difíciles de encontrar y ahí estabas tú, viendo unos elementos que no sabías con qué parte de la audioguía se correspondían.
Réplica de la zona de vuelo del Atlantis

Otro punto a mejorar era que los elementos expuestos en las vitrinas estaban numerados, y para ver la explicación tenías que fijarte en un monitor lcd de tamaño pequeño colocados al lado de cada vitrina, con el inconveniente de que no cabían todos los elementos y tenías que esperar a que la pantalla pasara de página para seguir leyendo, con el inconveniente de que algunas tardaban muuuuucho tiempo en pasar y otras sin embargo poco y no te daba tiempo a leer la explicación. Creo que el método tradicional de una cartulina pegada junto al objeto o junto a la vitrina con la explicación es mucho más efectivo (aunque menos "moderno" y claro, estamos en la Nasa).
Réplica del morro del Atlantis

Pero claro, luego te encontrabas de frente con un traje lunar utilizado, una reproducción del módulo lunar y demás y... pues te sentías viendo algo que ha hecho historia. Así que la sensación final fue un poco agridulce. Creo que la exposición se queda un poco en tierra de nadie. Entretenimiento pero sin excesivo entusiasmo, un intento de despertar el interés pero podría haber sido mucho más didáctica.
Fotografía del Atlantis despegando en una de sus misiones espaciales

Pero siempre nos quedaría la tienda de merchandising, ¿no? Jejeje, un comprador compulsivo de este tipo de recuerdos como soy yo, ya tenía miedo del dinero que llevaba en el bolsillo. Pegatinas, parches, tazas, camisetas, gorras ¡venid a mí! Pero tampoco. Muchas camisetas y gorras con el logotipo de la exposición y sólo un par de modelos de la Nasa. ¡Noooo! queremos recuerdos de la Nasa, no de la exposición, que uno no puede ir todos los días al centro de visitantes del Kennedy Space Center. Así que al final un par de pegatinas con el logo de la Nasa y un osito vestido de cosmonauta para Pablo (que parece que le gustó cuando se lo dí, así que al menos un alegrón). Así que el veredicto es: muy por debajo de las expectativas, aunque una visita obligada para un amante de este tipo de temas. ¿Para un profano? pues yo la recomendaría porque al fin y al cabo te enseña cosas importantes de la historia contemporánea, aunque quizá sean demasiados los 14€ que cuesta la entrada. ¡Ah! por cierto, un punto a favor: ya en la entrada te dicen que SI está permitido hacer fotos, aunque sin flash. Ayer había poca gente y se respetaba bien, pero me gustaría verlo un día concurrido con domingueros...

No hay comentarios: