16 abril 2009

De cómo ser un perdedor y no morir en el intento

Puede parecer que voy a hablar de fútbol (y los que me conocen saben que soy del Real Madrid, así que tocaría hablar de "aquel vecino" que todos tenemos), pero no. Hoy toca hablar de otro deporte.

Y el que piense que es de golf, que se ponga un gallifante ;)

Hace unos días ha acabado el Masters de Augusta, que junto con el British Open son los dos de los cuatro "Major" que más prestigio tienen, y a mi modo de ver, más complicados de ganar. El Masters con la peculiaridad que siempre se juega en el mismo campo. El mítico Augusta. Creo que el sueño de todo golfista es no morirse sin jugar en St.Andrews y en Augusta (Pebble Beach es de nuevos ricos).

Pues bueno, como decía, el último Masters que se ha disputado lo ha ganado un argentino que no cumple con los cánones del golfista de la nueva generación. Ese prototipo magníficamente representado por Tiger Woods, y pretendido por otros como Sergio García.

Antes de seguir, debo sincerarme y hacer pública mi poca simpatía (que no animadversión) hacia Sergio García. Su imagen potenciada en sus inicios no coincidían con mis preferencias, pero ya después de seguirle una ronda en un lejano Open de Madrid en el Club de Campo acabaron por confirmar mi teoría.

Continúo pues. Sergio García se descolgó con unas declaraciones al pinchar, de nuevo y van..., en un grande cuanto menos "peculiares". Dijo que no le gustaba el campo (puede ser, es fácil caer en decir que sólo te gustan donde haces buenas vueltas), que el campo era "injusto" (yo creo que esto es una de las excusas que más he puesto yo en mi vida, o sea, excusa de jugador mediocre), pero que él sólo iba allí a jugar, que no era su problema lo que se hiciera. ¡Coño, si parece una charla de las 9 de la mañana de bar y carajillo!

Claro, este chaval, para llegar a dónde ha llegado tiene que tener gente a su alrededor que le asesore. Que cuide de su imagen, de sus declaraciones, de sus patrocinadores, seguidores, etc. Y claro, ese alguien le ha debido decir "Sergio, que lo que has dicho no está del todo bien". Y aunque ha tardado, ha tenido que enviar una rectificación pública de sus declaraciones.

¿Cuántos de los golfistas que salieron en Augusta dieron todo y vieron que no le salieron las cosas? Probablemente se acerque al 90%.
¿Cuántos se desmarcaron con unas declaraciones públicas así? No sé, no sé...

Es verdad, Sergio García ha llegado a ser número 2 del mundo en el ranking (esto de los rankings mola). Así que me podéis decir que tengo manía persecutoria hacia él. Bueno, también Emilio Alzamora fue una vez campeón del mundo sin ganar una carrera...y ya está. Con esto, digo que el chaval no puede ser malo (ya me gustaría a mí), pero...¡ya está bien de excusas!

No es la primera vez que se las escucho. Y ya basta. Basta de excusas de perdedor. Basta de excusas baratas del tipo "el putt iba perfectamente tirado, pero no ha querido entrar" o "el campo es injusto".

Quizá algún día gane algún Major (opto por uno del tipo PGA, que es un Major porque tiene que haber 4), pero no dejará de ser un Poulidor del golf, pero encima con excusas...

1 comentario:

Nick Faldo dijo...

Yo lo que creo es que le tienes manía, Estévez, y todo porque es gay, como Meca. Buuu!