12 julio 2007

Una vez tuve un sueño
Casi treinta años y sigo soñando.
Dicen que los sueños son cosa de niños.
Que cuando uno se hace mayor debe enfrentarse a la realidad y dejarlos a un lado.
Pues yo digo que no.
Que prefiero ser un niño, porque el soñar no tiene límites, ni impedimentos, ni trabas.
Uno hace los sueños a su medida, y nada ni nadie puede entrometerse.
Creo en la gente que sueña.
Porque los sueños son infinitos.
Creo en la gente capaz de mover el mundo, con los ojos cerrados, aunque sólo sea por un instante, moldeándolo a su antojo.
Una vez tuve un sueño: Quería ser músico.
No busqué una explicación.
Ese era mi sueño, suficiente.
Cada noche escribía canciones y tocaba mi guitarra, dormido.
No importaba que nadie me escuchara.
Ese era mi sueño y nadie podía privarme de él.
Y llegó el día que pensé que ese sueño podía hacerse realidad.
¿Dónde estaba la frontera? Aposté por ello. Nada que perder. Si la cosa salía bien, pues bien.
Y si no, pues a seguir soñando.
Porque, al fin y al cabo ¿Quién podía negármelo?
Todo esto va por la gente a la que no le asusta soñar ...y que no tiene miedo a intentar convertir sus sueños en realidad.
Porque lo consigan o no, lo que vale es haberlo intentado.
La letra es de Pau Donés (Jarabe de Palo)

Gracias Russell por habérmela enviado ;)

Sonaba en mi iPod Suburbia de Pet Shop Boys

No hay comentarios: